¿ Sabías que...

...las vísceras y restos del pescado valían su peso en oro?

Aunque esta “delicia” gastronómica nace en Grecia, vio su mayor esplendor en las mesas de la alta sociedad romana, al que se añadía a toda clase de platos y bebidas, y ya en época medieval siguió consumiéndose como salsa o mezclado con agua, vino y aceites.

Este singular alimento tuvo una gran aceptación también en el al-Andalus, donde se utilizaba el garum extraído de diferentes pescados al que llamaban morri, y el "garum macerado o nabateo" fabricado a partir de la fermentación de cebada, harina de trigo, y especias. A menudo se le añadían algarrobas machacadas y miel.

Pero tal vez su atributo más curioso fue el de las propiedades curativas que se le adjudicaron, llegando a ser recomendado por los mismísimos físicos y erúditos de la época: llegó a ser recomendado en el siglo X por el propio Ibn Razi para devolver al hombre la euforia y luchar contra la variola (el virus que provoca la viruela), llegándose a llamar "leche artificial" por la gran riqueza alimenticia que se consideraba poseía.