La Ciencia en al-Andalus

La ciencia de al-Andalus estuvo fuertemente influenciada por la ciencia del oriente del imperio islámico. Ésta, a su vez, parte de la ciencia clásica grecolatina y de la de Persia y la India. En un primer momento, los árabes adoptan la ciencia de los nuevos territorios que pasan a formar parte de su imperio, y tras una labor muy importante de traducción, comienzan a perfeccionarla y a realizar sus propias obras.

Audiovisual "La ciencia árabe".
Audiovisual "La ciencia árabe".

Algo similar sucede en al-Andalus. Los científicos andalusíes entran en contacto con el legado clásico fundamentalmente por medio de las obras que llegan del resto del mundo árabe, y también de los autóctonos que mantuvieron su cultura latina, y de los contactos con Bizancio. En muy poco tiempo comienzan a generar su propia ciencia. Al-Andalus fue cuna de grandes e importantes científicos que destacaron en todas las materias: al-Zahrawi,  Maimónides, Ibn Zuhr (Avenzoar), Ibn Rusd (Averroes) en medicina, Azarquiel en astronomía, al-Muradi en mecánica, Ibn Wafid, Ibn Bassal, Ibn Hayyay, Ibn al-Baytar, Ibn al-‘Awwam en agronomía,… Son tan sólo algunos nombres de un larguísimo elenco.

Y si importante fue la labor creadora de al-Andalus en el campo de la ciencia, no es menos su labor transmisora, tanto en el espacio como en el tiempo. La ciencia de la Antigüedad llega a Europa fundamentalmente a través de al-Andalus. Sus escuelas de traductores, como la de Toledo, son fundamentales en el trasvase de la ciencia de la antigüedad clásica. Sus obras, traducidas al árabe y perfeccionadas, vuelven a ser traducidas al latín y a las lenguas romances.

Vista del espacio La Ciencia en al-Andalus.